Amarrando con fuerza las palabras, alejándome de la pluma y el papel, apretando mis labios para no decir nada me he topado con el teclado y esta pantalla.
Y es que tú no deberías saberlo, y es que yo no debiería sentirlo.
Ver tu cara y detrás de ti el cielo, que me abraces fuerte, que me robes un beso o 2 o 3...
que me tomes de la mano, eso, eso es justo lo que me hace morir por ti.
Caminar sin rumbo, contar carros, reír sin saber por qué, besarte lento, que tomes fuerte de mi, que de sorpresa me cargues y me dejes en el cielo. Es por lo que debería alejarme de ti.
Porque sabes que me gusta oír tu voz cuando ríe y cuando canta, me gusta mucho más cuando me regaña o me contradice, sentir que quiero ahorcarte, que sonrías y desear besarte.
Es por eso que debí huir hace tiempo.
Y es que ahora me gusta tu sonrisa, tus tenis rotos sin calcetines, las pelusas en tu pelo.
"No me arrepiento de nada" te dije, es solo que suelo pensar qué sería el no saber a qué saben tus labios, ni haber rasguñado tu espalda.
Ahora por más que corro siento que no me alejo ¿Cómo huir de algo que se lleva dentro?.
Que me hagas reír cuando estoy molesta, oír tu voz en la distancia, sentarme justo donde se que llegarás.
Me gusta más mi banqueta cuando estas en ella, me gusta mas mi risa cuando la provocas tu, me gustan más mis brazos cuando te atrapan, me gusta besarte cuando no estás aquí.
Está hermoso tu texto!
ResponderEliminar:)