Decir "Te extraño" a quien no te extraña más es como ir a tocar el timbre a una casa, llegarás y harás ruido, asomarán por la ventana y se darán cuenta que estas ahí, que sigues ahí, te verán esperando afuera, crecerá su ego al ver que te tomaste la molestia de ir, oirán sonar el timbre y parecerá gracioso que después de tantos años sigues llamando a la puerta.
Decir "te extraño" a quien no te extraña más es como ir a tocar el timbre a una casa donde sabes que no te abrirán.